Comemos por apetito, comemos por los ojos.
Nos comemos los amores y los desamores.
El triunfo, las alegrías, el fracaso o la tristeza.
Hay quienes se comen el mundo.
Y a quienes el mundo les come sin tiempo para darse cuenta.
Porque la vida es un interminable menú repleto de sabores:
Cómete la vida, y házlo con nosotros.
Hoy, como siempre: Olárizu, el nuevo.
Ésto lo leí en un restaurante de Vitoria, el Olárizu, recientemente renovado, y me quedé con la frase.... Me gustó mucho el mensaje. Cómete la Vida!